Muchos nos preguntáis por qué incluimos una pequeña ramita de olivo en vuestros pedidos. No, no es un simple detalle decorativo, es una parte muy real de lo que somos.
Nuestro olivo es centenario y crece en el patio trasero de nuestras instalaciones. Lleva ahí mucho antes que nosotros, y simboliza nuestras raíces. Cuando enviamos una de sus ramas, enviamos también un pedacito de nuestro origen; es nuestra forma de acortar distancias.
Creemos en lo cercano, y por eso elegimos una planta autóctona, a pocos metros de donde preparamos cada pedido. Frente a elementos artificiales o importados, optamos por algo sencillo, natural y con mínima huella de carbono. En definitiva, pequeños gestos que reflejan el respeto por el entorno.
Además, el olivo tiene un significado que traspasa fronteras: paz, bienvenida y confianza, exactamente lo que queremos transmitir cuando abrís vuestra caja.
La ramita de olivo no es sólo decoración, es nuestra forma de decir: gracias por formar parte.